domingo, 30 de noviembre de 2008

Sólo recordamos lo que nunca sucedió...

-Claro que tenemos dos ojos, dos orejas, una boca, y en definitiva un cuerpo... Pero somos completamente distintos...
-Creo que me he perdido...
-No es tan complicado... Podemos decir que pienso diferente que el resto del mundo... que mis ojos miran diferentes que los tuyos...y mi corazón late de otra manera cuando te acercas demasiado a mí... y sin embargo el tuyo lo hace cuando te acercas a ella... somos demasiado diferentes, y en realidad mi problema es que me siento diferente a toda persona humana.
-Todos somos diferentes...
-Lo se... pero no es tan sencillo...
-Sí es sencillo, la vida es sencilla, y tú te empeñas en complicarla...¿por qué? Hablas como si a mí no me latiera el corazón igual que a tí, y ni siquiera has puesto tu mano en mi pecho.
Él le cogió la mano y la colocó en su corazón, que latía a la misma velocidad que el de ella, la cual lo único que hizo fue abrir la boca y volverla a cerrar...y por un momento se sintió más unida a él...como nunca lo había sentido con nadie.

3 comentarios:

Paula dijo...

"Él le cogió la mano y la colocó en su corazón, que latía a la misma velocidad que el de ella".

Hermoso.
:)

Lasarshe dijo...

Si es que las diferencias entre las personas son las que más nos unen, y las que, en definitiva, al final se convierten en nuestras semejanzas.

Un beso (:

Bego. dijo...

Oh, qué bonito me ha parecido.
Te sigo :)


Un beso!